Fibromialgia y… ¿Por Qué Nos Agota Estar en Una Reunión Social, o Con Familiares o Amigos? Lee y Comparte!!!

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He estado pensando sobre cómo describir esta cosa extraña que me sucede, el hecho de que estar con otras personas me llegue a agotar…
Supongo que “agotamiento social”, es tan bueno como cualquier otra descripción, aunque no es del todo exacta.
Experimenté esta sensación horrible y extraña de la Fibromialgia, el fin de semana pasado.
Vinieron mi mamá y su esposo.
Yo los había invitado, de hecho, les había animado a venir, y realmente disfruté de tenerlos conmigo.
Tuvimos un gran fin de semana, mis hijos estaban en casa, jugamos juegos, comimos, hablamos y nos reímos mucho.
En suma, fue un fin de semana encantador.
Excepto…
Que yo estaba totalmente exhausta para la cena del sábado, apenas mantenía mi cabeza en alto, agotada y destrozada.
Tenía muchas ganas de jugar un juego con todos, me encantan los juegos!
O ver más de nuestras películas caseras, pero yo sólo estaba… tan… cansada.
Finalmente me rendí a las 9 pm, y subí a acostarme, mientras los demás permanecieron hasta bien pasada la medianoche.
Estar en mi habitación y en la cama era un gran alivio!
Acostarme tranquila y leer un libro me hizo bien.
Creo que mi madre tenía cierto enojo, cuando me preguntó por qué mi luz estaba prendida hasta tan tarde.
Incluso después de 13 años, ella tiende a tomarlo como algo personal, especialmente, cuando necesito un descanso, o no puedo estar más.
No la culpo a ella, es difícil de entender para cualquiera, ¿cómo estar con la gente que amas podría ser perjudicial?.
Se siente el agotamiento de la energía, no es diferente de hacer demasiado físicamente, es la sobre-estimulación.
El ruido de un grupo grande (o incluso un grupo pequeño), tratando de mantener conversaciones –es demasiado para que mi mente lo procese-.
Incluso una breve reunión, como mi grupo de lectura tiene este efecto sobre mí.
¿Cómo puede ser que sentarse en un cómodo salón, a hablar sobre un buen libro durante 2 horas con los amigos, sea demasiado para mí?
No sé, pero cuando llego a casa del grupo de lectura, me siento sobre-estimulada, tengo que tomar un ansiolítico para poder dormir (que rara vez lo necesito).
Yo necesitaba tiempo para leer este fin de semana después de que me fui a la cama,para darle a mi cerebro un poco de tiempo para calmarse y recuperarse, para calmar mis nervios crispados…  
Creo que por eso me agrada tanto ir de campamento.
Sin teléfono ni televisión ni ordenador, es relajante, tranquilo y fácil de manejar.
La naturaleza, nubes, árboles y flores, brisa, son calmantes y un bálsamo del mundo moderno.
Mi cuerpo reacciona a estar en una reunión social de la misma manera en que reacciona al esfuerzo físico.
Es un exceso de esfuerzo de un tipo diferente, pero con el mismo efecto.
Todo esto es difícil de aceptar porque soy muy sociable.
Me encanta estar con la gente, hablar con los amigos, o estar con la familia.
Yo tenía un montón de amigos en la escuela secundaria, era presidente de mi hermandad en la universidad.
Era siempre la que organizaba una excursión o un partido, quería quedarme hasta más tarde, invitar a más personas, seguir adelante.
Me encantaban las reuniones en nuestra casa.
Incluso ahora, es difícil para mí, aceptar que algo que disfrutaba tanto, pueda tener un efecto tan negativo.
Afortunadamente, en los últimos 10 años más o menos, mi capacidad para tolerar situaciones sociales ha mejorado.
Me encanta ver a mis amigos o ir a mi grupo de lectura, o sí, pasar tiempo con mi familia.
Pero mi cuerpo me dice cuando es demasiado.
Por lo general me limito a un evento social por semana (y sí, ir a un grupo de lectura cuenta como “importante”!).
A veces, puedo administrar una segunda salida social, especialmente si es sólo estar con un par de amigos cercanos.
Sé que cuando llego a mis límites, ¡a mis amigos cercanos se lo puedo decir!
Me han dicho que decaigo visiblemente, cuando he tenido demasiada interacción social.
Cuando tuve demasiado -como sucedió este fin de semana- es un gran alivio estar en soledad, tranquila.
Un domingo normal me arruina de esta manera, cuando mi hijo y sus suegros vienen a cenar, con todo el resto de la familia.
Me encanta tenerlos a todos juntos, pero al final del día, no puedo más.
El lunes por la mañana -el despertar en una casa tranquila, completamente sola- es como un bálsamo para mi mente y mi cuerpo exhausto.
Puedo recuperarme del agotamiento social, bastante bien, pero necesito ese tiempo tranquilo relajante sin estimulación.

Es vital para mi bienestar. 

¡¡¡GRACIAS POR LEERNOS!!!
Recuerda que puedes compartir con tus amigos!

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